Qué hacemos

Trabajamos por la reconexión y regeneración social, ambiental y cultural de los territorios

Gobernanzas Colaborativas

Nuestro programa busca entender las dinámicas de territorios locales, co-construir procesos de reconexión y vinculación entre actores del mismo y, finalmente desarrollar y sostener modelos de gobernanzas colaborativas que permitan a los territorios y sus actores proyectar y sostener procesos de desarrollo colaborativos en torno a visiones comunes.

La Fundación Luan se ha consolidado como un referente en la protección de la biodiversidad y el desarrollo regenerativo, y su éxito radica en gran medida en su modelo de gobernanza colaborativa.
​A diferencia de las estructuras jerárquicas tradicionales, la gobernanza colaborativa permite que la estrategia de la fundación no sea un dictamen unilateral, sino un ecosistema vivo de decisiones compartidas.

​1. Legitimidad y Confianza Territorial
​Para una organización que trabaja con la tierra y las comunidades, la gobernanza colaborativa no es opcional, es el cimiento.
​Involucramiento de actores: Al incluir a comunidades locales, expertos y aliados en la toma de decisiones, la Fundación Luan asegura que sus proyectos tengan pertinencia cultural y social.
​Resolución de conflictos: Este modelo crea espacios de diálogo preventivos, evitando que las tensiones ambientales se conviertan en crisis irreconciliables.
​2. Resiliencia y Adaptabilidad Estratégica
​En contextos de crisis climática y volatilidad económica, una sola visión puede ser limitada.
​Sabiduría colectiva: La colaboración permite integrar distintos tipos de conocimiento (científico, ancestral y técnico), lo que resulta en una estrategia mucho más robusta frente a imprevistos.
​Agilidad: Al descentralizar la toma de decisiones, los equipos de trabajo pueden reaccionar con mayor rapidez a las necesidades del territorio sin esperar procesos burocráticos centralizados.
​3. Sostenibilidad del Impacto a Largo Plazo
​La gobernanza colaborativa garantiza que la misión de la fundación trascienda a las personas que la dirigen hoy.
​Corresponsabilidad: Cuando los aliados se sienten "dueños" de los procesos, el compromiso con el mantenimiento de las áreas protegidas o los proyectos regenerativos aumenta exponencialmente.
​Red de apoyo: Fortalece una estructura donde los recursos (financieros, humanos y técnicos) se comparten de manera más eficiente entre los miembros del ecosistema Luan.

proyectos y territorios
organizaciones y actores
40 servicio de emergencia

Corredores Biológicos

La fragmentación del hábitat es una de las principales amenazas para la proyección y recuperación de los territorios. Nuestro programa de corredores trabaja para reconectar ecosistemas aislados.

Trabajamos en estrecha colaboración con propietarios de tierras, comunidades locales y organismos públicos para identificar y restaurar corredores biológicos que permitan el libre desplazamiento de especies como el Guanaco, el Puma y el Choique entre diferentes áreas de hábitat (Nacionales e internaconales)

Nuestro enfoque incluye la instalación de cercados especiales que permiten la adaptación de la fauna (Guanacos), la revegetación con especies nativas en zonas degradadas (Araucarias), la señalización de pasos de fauna en carreteras, y el trabajo educativo con escuelas de los territorios y con propietarios para promover prácticas de ganadería compatibles con la conservación.

Actualmente gestionamos un corredor en desarrollo entre la provincia de Malleco Chile (Lonquimay) y la provincia de Neuquen Argentina (Las Lajas), con miras a la reintroducción de Guanaco y del Choique, en un proceso que parte en el ACP Reserva Huellas Lonquimay.

El Corredor del Guanaco (o Proyecto Luan, que significa "guanaco" en mapudungun) es una pieza maestra de conectividad ecológica en la Patagonia Norte y la zona central de Chile. Su importancia radica en que no es solo un camino para animales, sino un sistema de soporte vital para el ecosistema.

​El corredor actúa como un puente estratégico que une áreas protegidas de Chile y Argentina. Enlaza la Reserva Huellas y la Reserva Nacional Alto Biobío en Chile con áreas de conservación en la provincia de Neuquén, Argentina. Es además un punto de encuentro único donde convergen la Patagonia, el Alto Andino y el Bosque Valdiviano, permitiendo que las especies transiten entre estos climas según las estaciones.

Los corredores biológicos son la mejor defensa contra el calentamiento global. Al permitir que las especies se muevan hacia zonas más frescas o con más agua (migración altitudinal o latitudinal), el Corredor del Guanaco asegura que la biodiversidad no quede "atrapada" en parches de tierra que se están secando

1 corredores activos
12.000 ha área protegida
15+ partners

Educación ambiental

Creemos firmemente que la conservación a largo plazo requiere cambios culturales profundos. Por eso, la educación es uno de nuestros pilares fundamentales.

Nuestro programa de educación ambiental llega a más de 500 estudiantes por año, a través de talleres en escuelas rurales de Lonquimay y comunidades vecinas, charlas en centros comunitarios, y un programa de visitas guiadas a nuestro centro de rehabilitación.

Desarrollamos materiales didácticos específicos sobre la fauna nativa de la Araucanía, muchos de ellos con ilustraciones inspiradas en el arte rupestre de la región, que integran el conocimiento científico con la cosmovisión mapuche.

También contamos con un programa especial para jóvenes de comunidades mapuche, que combina la observación de fauna con el rescate del conocimiento tradicional sobre las relaciones entre el ser humano y la naturaleza.

500+ estudiantes/año
20+ escuelas participantes
8 materiales didácticos

Monitoreo y ciencia

El conocimiento es la base de la conservación efectiva. Nuestro programa científico genera datos clave sobre el estado de las poblaciones de fauna silvestre en la región andina patagónica, con especial foco en la relación del Puma y Guanaco

El programa de monitoreo ambiental del Proyecto Luan es el sistema de "ojos en el terreno" que permite validar científicamente el éxito del corredor biológico. Su objetivo principal es entender cómo estas especies utilizan el paisaje y cómo interactúan entre sí y con las actividades humanas. para ello se cuenta con el importante trabajo colaborativo de dos importantes partner; Reserva Nahuelbuta Este (Puma) y ONG Kintu (Guanaco)

​1. Monitoreo mediante Cámaras Trampa
​Es la herramienta principal para el estudio de fauna esquiva.
​Ubicación estratégica: Se instalan estaciones de fototrampeo en pasos de fauna, fuentes de agua y senderos naturales dentro de las reservas (como Huellas) y en áreas protegidas cercanas.
​Datos obtenidos: Permite registrar la presencia, abundancia relativa y patrones de actividad horaria. Es fundamental para detectar si el puma está cazando en la zona y si los guanacos están utilizando el corredor de forma estacional.

​2. Seguimiento de la Interacción Depredador-Presa

​Validación cultural: Se cruza la información científica moderna con el conocimiento ancestral sobre los ciclos de movimiento de los animales en la cordillera.o no estudia a las especies por separado, sino su relación dinámica.
​Ecología del miedo: Se analiza cómo la presencia del puma influye en el comportamiento del guanaco. Esto es vital para la salud del ecosistema, ya que el movimiento de los guanacos (evitando pumas) impide el sobrepastoreo en zonas específicas.
​Análisis de dieta: Se realizan estudios de fecas y restos de presas para confirmar la dieta del puma y asegurar que el ecosistema mantiene un equilibrio natural sin afectar excesivamente al ganado doméstico.
​4. Participación Comunitaria y Ciencia Ciudadana ​
​El monitoreo integra a los habitantes locales (arrieros y comunidades Pehuenche).
​Reportes de avistamiento: Los habitantes locales actúan como monitores, registrando encuentros o rastros (huellas y fecas).

45+ cámaras trampa
12 publicaciones científicas
6 especies monitoreadas

Reforestación nativa

Restauramos bosques nativos con especies autóctonas de la Araucanía, creando hábitat de calidad para la fauna local y capturando carbono para mitigar el cambio climático. nuestro principal foco ha sido el proyecto Araucaría, regenerando la especie Araucaria Araucana, tanto en el área de conservación gestionado por la fundación (Reserva Huellas Lonquimay) como predios cercanos.

El Programa Araucaria de la Fundación Luan es una de las iniciativas más emblemáticas de la Reserva Huellas en Lonquimay. Su objetivo no es solo plantar árboles, sino restaurar el rol ecológico y cultural de la Araucaria araucana (Pehuén), una especie declarada Monumento Natural y actualmente en peligro de extinción.

​1. Restauración Ecológica Post-Incendio
​La zona de Lonquimay ha sido históricamente afectada por incendios forestales catastróficos que eliminaron grandes extensiones de bosques milenarios.
​Reforestación Activa: El programa recolecta semillas (piñones) de individuos locales para asegurar la variabilidad genética y las planta en zonas degradadas.
​Enriquecimiento del Bosque: No se planta la Araucaria de forma aislada, sino que se busca recrear su ecosistema asociado, incluyendo especies como el ñirre y el lenga, que actúan como nodrizas para el crecimiento de los ejemplares jóvenes.
​2. El Vivero de Altura en Reserva Huellas
​Dado que la Araucaria tiene un crecimiento extremadamente lento (algunas alcanzan la madurez después de los 200 años), el programa cuenta con una infraestructura dedicada:
​Producción Local: El vivero permite aclimatar las plántulas a las condiciones extremas de Lonquimay (nieve, viento y heladas) antes de ser trasplantadas al suelo definitivo.
​Investigación: Se monitorea la tasa de supervivencia y el crecimiento para entender mejor cómo enfrentar la amenaza del Daño Foliar en Araucarias (DFA), una enfermedad que ha secado miles de ejemplares en los últimos años.
​3. Estrategia de "Árboles Nodriza" y Protección
​El programa utiliza técnicas de regeneración asistida:
​Protección contra Herbívoros: Se instalan exclusiones o protecciones individuales para evitar que el ganado o la fauna silvestre consuman los brotes tiernos.
​Monitoreo a Largo Plazo: Cada área reforestada es georreferenciada para realizar un seguimiento anual de su salud y crecimiento.
​4. Dimensión Biocultural y Gobernanza
​En línea con la visión de la Fundación Luan, el programa integra el conocimiento local:
​Conexión con el Pehuén: Se reconoce la importancia sagrada y alimenticia de la Araucaria para las comunidades Mapuche-Pehuenche de la zona.
​Educación Ambiental: La Reserva Huellas funciona como un aula abierta donde se enseña a voluntarios y visitantes la importancia de preservar este "fósil viviente".

60+ ha reforestadas
20.000+ plantas/año
65% tasa de supervivencia

Turismo sostenible

El turismo de naturaleza bien gestionado puede ser un poderoso aliado de la conservación, generando recursos económicos para la comunidad local y fondos para nuestros programas.

Desarrollamos rutas de avistamiento de fauna silvestre en asociación con operadores turísticos locales y comunidades mapuche, que ofrecen experiencias únicas de observación de cóndores, pumas, zorros y aves nativas en su hábitat natural.

Cada visitante que realiza una actividad ecoturística vinculada a Fundación Luan contribuye directamente a nuestros programas de conservación a través de un porcentaje de la tarifa que se destina al fondo de conservación.

Nuestro programa de voluntariado ecoturístico permite a visitantes de todo el mundo participar activamente en actividades de monitoreo, reforestación y educación ambiental, combinando una experiencia transformadora con una contribución real a la conservación.

300+ visitantes/año
5 rutas de avistamiento
3 organizaciones aliadas

Apoya nuestros programas

Cada programa requiere recursos permanentes. Tu donación o apoyo como empresa aliada hace posible que continuemos este trabajo vital para la Araucanía.